Derecho de los Consumidores

Derechos universales de los consumidores

A medida que la población de un país alcanza mayores niveles de ingreso y mejor calidad de vida, adquieren importancia algunas cuestiones en el interés de la comunidad como los derechos de los consumidores, sobre todo, en lo que hace a la protección de la salud y la vida.

Los consumidores tienen derecho a que los mercados les ofrezcan la mayor cantidad de bienes y servicios, a los mejores precios y con apropiados estándares de calidad y seguridad. Para ello, los consumidores necesitan tanto de información como de leyes apropiadas y políticas públicas que controlen y garanticen su cumplimiento.

La lucha por la defensa de los derechos de los consumidores ha alcanzado logros universales como ocurrio en 1985 cuando se obtuvo un gran desarrollo en esta materia a travez de Naciones Unidas al aprobar las Directrices de las Naciones Unidas para la protección del consumidor. Las Directrices fueron adoptadas por la ONU en 1985 después de 10 años de trabajo de campaña de CI, otorgándole una importante legitimidad a los principios de los derechos del consumidor y sirviendo asimismo como guía para el desarrollo de legislaciones nacionales de protección al consumidor.

Las directrices constituyen un marco global, el cual indica las acciones que los gobiernos deben realizar con el fin de promover la protección del consumidor en ocho ejes principales: necesidades básicas, seguridad, información, elección, representación, indemnización, educación del consumidor y medio ambiente sano. Cabe señalar que las directrices no son jurídicamente vinculantes; sin embargo, proporcionan un nivel internacional al reconocer un conjunto de objetivos básicos. Las directrices, fueron particularmente diseñadas para que los gobiernos de todos los países las aplicaran e instrumentaran las políticas públicas de protección al consumidor.

En 1999 las Directrices fueron actualizadas con una nueva sección sobre Consumo y Producción Sustentables (sección G) para reflejar las preocupaciones ambientales que surgieron durante la década de 1990. Por ejemplo dentro de sus Directrices relacionadas con la Promoción y protección de los intereses económicos de los consumidores, se contempla:

(16.) Los gobiernos deben intensificar sus esfuerzos para impedir el empleo de practices que perjudiquen los intereses económicos de los consumidores, garantizando que los productores, los distribuidores y cuantos participan en la provisión de bienes y servicios cumplan las leyes y las normas obligatorias vigentes. Se debe dar aliento a las organizaciones de consumidores para que vigilen prácticas perjudiciales como la adulteración de alimentos, la comercialización basada en afirmaciones falsas o capciosas y los frauds en la prestación de servicios.

(22.) Las prácticas de promoción empleadas en la comercialización y la venta deben basarse en el principio del trato justo de los consumidores y deben satisfacer los requisitos jurídicos. Ello requiere el suministro de la información necesaria para que los consumidores puedan tomar decisiones bien fundadas e independientes, así como la adopción de medidas para asegurar la exactitud de la información suministrada.

(23.) Los gobiernos deben alentar a todos los interesados a participar en la libre circulación de información exacta sobre todos los aspectos de los productos de consumo.

Del mismo modo, en la directriz relacionada con Programas de educación e información, se contempla:

(37.) Los programas de educación e información del consumidor deben abarcar aspectos de la protección del consumidor tan importantes como los siguientes: (c) Rotulado de productos.

En este sentido, vemos como el reconocimiento de los derechos de los consumidores, concretamente los relacionados con  la información sobre los los alimentos han sido reconocido e incorporado a las legislaciones, el cado de la Unión Europea quien dentro de las considerando de su Reglamento N 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor contempla:

(3.) Para lograr un alto nivel de protección de la salud de los consumidores y garantizar su derecho a la información, se debe velar por que los consumidores estén debidamente informados respecto a los alimentos que consumen. Las decisiones de los consumidores pueden verse influidas, entre otras cosas, por factores sanitarios, económicos, medioambientales, sociales y éticos.

(18.) Para que la legislación sobre información alimentaria pueda adaptarse a las necesidades cambiantes de los consumidores en cuanto a dicha información, siempre que se considere la necesidad de establecer información alimentaria obligatoria debe tenerse en cuenta el interés que ha demostrado ampliamente la mayoría de los consumidores por que se divulguen determinadas informaciones.

(20.) La legislación sobre información alimentaria debe prohibir el uso de información que pueda inducir a engaño al consumidor, en especial en cuanto a las características de los alimentos o sus efectos o propiedades, o atribuir propiedades medicinales a los alimentos. Para ser eficaz, dicha prohibición debe extenderse a la publicidad y la presentación de los alimentos.

En conclusión, se puede afirmar que: “El etiquetado de alimentos es un instrumento para proteger a los consumidores y contribuir a mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición”.

Referencias

  1. Derechos del Consumidor y seguridad en los productos. http://www.econ.uba.ar/planfenix/docnews/Regulacion%20y%20defensa%20de%20la%20competencia/Perez%20Constanzo.pdf
  2. Los derechos de los consumidores. http://www.fao.org/ag/humannutrition/foodlabel/78280/es/
  3. Directrices en la ONU para la defensa de los derechos del consumidor. https://www.un.org/esa/sustdev/publications/consumption_sp.pdf
  4. Directrices de las Naciones Unidas para la protección del consumidor. (en su versión ampliada de 1999). http://www.consumersinternational.org/media/33875/consumption_sp.pdf
  5. Reglamento (UE) no 1169/2011. http://eur-lex.europa.eu/LexUriSer/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2011:304:0018:0063:ES:PDF